Rompiendo aquellos prejuicios de millones de personas sobre la homosexualidad y su choque con la naturaleza

Por: Alonso Gonzalez Del Alcazar / Conexión Vida  

Opinión

Lima, Perú.- Existen en la nuevas sociedades una intención de alejarnos de la realidad a la que pertenecemos, hacernos pensar que somos diferentes o quizás superiores a la naturaleza, negarnos la posibilidad de ser parte de ella, ser consientes que compartimos los mismos principios constitutivos, así como tenemos la necesidad de recibir la misma energía que todos los seres vivos del planeta, además de la similitud en los procesos químicos de la existencia.

La actitud hacia lo natural que han tomado quienes buscan el conocimiento descansa en la internalización de ciertos dualismos que se oponen como naturaleza/cultura, público/privado, trabajo/ocio, etc. Pero el conocimiento no tiene por qué ser necesariamente así, es decir no tiene por qué existir contradicción entre naturaleza y cultura.

La ciencia, entendida simplemente como una institución cuyo fin es la búsqueda de relaciones con el objeto de hallar los fenómenos que se propone estudiar, es una de las instancias fundamentales mediante la cual se han moldeado nuestras relaciones con los demás seres vivos del planeta, planteando principalmente lo que nos diferencia de las especies más no sobre nuestras similitudes. Pero es necesario verlo todo con más claridad. La separación del sujeto del mundo, es, en este sentido una inmensa mascara que esconde la separación del ser humano de sus orígenes.
Cuando hablamos de” orientación sexual” es cuando más mente abierta debemos tener, la naturaleza va más allá de los parámetros con los que medimos esta expresión, de allí debemos plantearnos cuál es nuestra actitud hacia lo natural.

La homosexualidad y la bisexualidad son relativamente comunes en el reino animal, las implicaciones en su comportamiento no son comprendidas en su totalidad. El comportamiento sexual de los animales toma muchas formas distintas; no existen especies en las que no se haya encontrado comportamientos homosexuales, con la excepción de las especies que nunca tienen sexo como los erizos marinos, además una parte del reino animal es hermafrodita, realmente bisexual, para el reino animal la homosexualidad no es un problema.

¿Por qué tendría que ser antinatural lo natural? ¿Por qué tendría que ser anormal lo normal?… los humanos tenemos la capacidad de ver la naturaleza en toda su magnitud… entenderla, procesarla y aceptarla más allá de los ideales de ciencia y científico que la sociedad occidental ha construido y pretende que internalicemos en nuestra forma de pensar.

“Hacernos pensar que somos diferentes o quizás superiores a la naturaleza, negarnos la posibilidad de ser parte de ella”

Nuestra sociedad cuyos principios morales están basados en la familia, la iglesia y las fuerzas armadas tiene mucho camino por recorrer, el objetivo debe ser estar más alineados con la mirada latinoamericana sobre la diversidad de las orientaciones sexuales, la aceptación de los derechos de todas las personas sin excepción como está ocurriendo en la mayoría de los países de nuestra región.