El pasado 3 de mayo, se celebró el Día Mundial de la Libertad de Prensa, pese a que este es un derecho a ejercer una profesión que contribuye a la justicia y desarrollo social, también resulta un oficio de altos riesgos, sobretodo cuando poderosos ejercen su poder para silenciar con la muerte la verdad.  

 

Escribe: Diego Quispe Sánchez / Conexión Vida 

Lima, Perú.- Los doce disparos que recibió el periodista y fundador del semanario Rio Doce, Javier Valdez, confirma la aguda situación que atraviesan los reporteros en nuestro continente frente al narcotráfico, regímenes autócratas u homicidios pasionales. En lo que va del año, la cifra de corresponsales que perdieron la vida por trabajar en prensa en México, asciende a seis.

Valdez, autor del libro Narcoperiodismo, fue acribillado el pasado lunes por un grupo armado alrededor del mediodía cuando se dirigía a las instalaciones de Rio Doce. Según Miguel Vega, reportero y compañero del periodista asesinado, no hay duda de que el crimen fue perpetuado por personas relacionadas al narcotráfico.
A sus 50 años, Javier Valdez, había dedicado su vida a investigar sobre el crimen organizado. Después del incidente, la Fiscalía de Sinaloa, anunció que la familia del periodista y los reporteros de Rio Doce, recibirán resguardo.

Al día siguiente del crimen, los trabajadores de Rio Doce protestaron en las calles exigiendo justicia y rechazando impunidad. “La libertad de expresión en México se convierte en un mito”, aseguró Daniel Moreno, director del portal Animal Político.

Actualmente, México junto a Somalia y Afganistán, son los tres países más peligrosos para ejercer el periodismo. Según Artículo 19, institución que observa la violencia contra la prensa, a inicios del año, siete reporteros fueron baleados de los cuales tres se encuentran muertos.

“El año pasado fueron 33 periodistas asesinados en América, tres más que el 2015”

Asimismo, en los últimos seis años, se ha registrado 800 casos de acoso y ataques a periodistas. Miguel Vega, quien fue amigo de Valdez, detalla que la crisis de la seguridad a los medios de investigación son alimentados por la guerra entre Los Chapitos y Los Dámaso, estas dos agrupaciones son vinculadas a los hijos del “Chapo” Guzmán y a Dámaso López, quien se autodenomina el sucesor de El Chapo.

Cabe recordar que durante el 2009, una granada fue arrojada a la oficina de redacción de Rio Doce. A pesar del atentado, Javier Valdez continuó trabajando.
“A las autoridades mexicanas les corresponde realizar una investigación exhaustiva, oportuna y creíble”, manifestó Carlos Lauria, director para las Américas del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ). Agrega que los sicarios escogieron a Váldez por el impacto que tendría su muerte en el medio.

Panorama Latinoamericano
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya se pronunció sobre la violencia en este país a inicios de mayo mediante su relator, Edison Lanza, quien reveló que existe una gran preocupación por la violencia contra los periodistas en Latinoamérica, no solo en México, sino también en Honduras, Guatemala y la zona fronteriza entre Brasil y Paraguay.

“El año pasado fueron 33 periodistas asesinados en América, tres más que el 2015”, refirió Lanza.

Por otro lado, la impunidad es un factor que aún no es resuelto en la justicia mexicana. Del total de denuncias sobre asesinatos a periodistas, el 98% no llega a instancias finales. “La violencia y persecución coartan a la prensa en Latinoamérica”, expresó Lanza a principios del mes.

En nuestro país, la muerte más reciente de un periodista es de José Yactayo. Su caso aún continúa en investigación.

Lanza señaló que no solo la libertad de expresión, es vulnerada para periodistas. Usuarios de twitter en México también reciben amenazas por solo compartir información o expresar opiniones.
Si bien, en Venezuela y Ecuador no se reportan las mismas cifras que en países de Centroamérica, la libertad de expresión es limitada. El autoritarismo del gobierno de Nicolás Maduro ha producido arrestos a periodistas, censuras y acoso permanente a medios locales e internacionales.

En el caso de Ecuador, la gestión de Rafael Correa, implementó la Ley Orgánica de Medios de Comunicación en el 2013. Esta legislación generó sanciones a los medios que publiquen noticias sobre el excandidato presidencial, Guillermo Lasso, y despidos masivos.

En nuestro país, la muerte más reciente de un periodista es de José Yactayo. Su caso aún continúa en investigación.