Hoy cumple 58 años de vida, 26 de ellos, viviendo con el VIH. “Magic” Johnson le demostró al mundo que se puede vivir con VIH.

Escribe: Marlon Castillo Castro / Conexión Vida 

Estados Unidos.-  Earvin “Magic” Johnson, nació en Lansing,(Michigan -Estados Unidos)  el 14 de agosto de 1959,  siendo el más pequeño de 12 hermanos, sin embargo alcanzó una altura  impresionante de  2 metros con 6 centímetros, que lo encumbró como un atleta referente del básquetbol a nivel mundial.

Cuando estaba en la cúspide de su carrera, debió enfrentarse a una sociedad que no entendía sobre el VIH y prácticamente fue  obligado a revelar su diagnóstico ante  los rumores que la prensa.

El 7 de noviembre de 1991, “Magic” Johnson ofreció una conferencia de prensa donde  informó que tenía el  Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) y se juró a sí mismo salir adelante y ser el vocero del VIH para llevar un mansaje de “sexo seguro”.

El deportista de élite, figura del equipo Lakers, ganaba en ese entonces cerca de 3 millones de dólares, debió dejar momentáneamente el juego del baloncesto y logró desenmascarar al VIH, un virus que la sociedad lo relacionaba con las drogas y la homosexualidad.

 

El atleta creó la  fundación “Magic Johnson” para recaudar fondos contra el Sida y desarrolló campañas educativas sobre la enfermedad esta condición crónica de salud, demostrando al mundo que el VIH no es mortal, si se lleva un tratamiento médico.

Actualmente, el mítico “Magic” Johnson es un empresario exitoso; posee una cadena de restaurantes, así como varios gimnasios, cafés y salas de cine a lo largo de Estados Unidos.

Vivir con el VIH, también lo hizo conocer de cerca la tolerancia y el respeto hacia el resto de las personas más vulnerables a adquirir el virus. Su hijo EJ Johnson, decidió anunciar que era homosexual.

 “Nunca intentes que tus hijos sean lo que quieres o crees que deben ser, sólo hay que quererles sean quienes sean.” dijo el  famoso jugador de baloncesto de la NBA, al referirse a su hijo, durante una entrevista concedida al programa de Ellen DeGeneres.

Añadió lo que él mismo sintió: “Cuando mi hijo salió del armario estaba tan contento por él y contento por nosotros como familia. Le queremos. EJ es maravilloso.”comentó.