Indulto y gracias presidenciales que excluye de cualquier otro proceso penal pendiente contra el expresidente Alberto Fujimori, ha despertado el desconcierto en el país. Renuncias y pedido de reconciliación dividen el Perú.

Escribe: Diego Quispe Sánchez / Conexión Vida 

El indulto al expresidente Alberto Fujimori, se cocinó desde setiembre, mes en que Enrique Mendoza, ex presidente de la Corte Suprema, llegó al Ministerio de Justicia en reemplazo de Marisol Pérez Tello. Una semana después de que el asuma dicha cartera, designan a Juan Falconí Gálvez, como viceministro. Ambos funcionarios, trabajaron juntos en el Poder Judicial el 2013, cuando Falconí Gálvez era Jefe del Gabinete de Asesores del Presidente del Poder Judicial. Pero en paralelo, en el Ejecutivo sucedía otra movida proindulto, Fernando D´Alessio, ex Director de Centrum Católica, juramentaba con ministro de Salud. ¿Qué experiencia en gestión de Salud tiene este hombre? Ninguna. En lo que va del año, incluso, el Cuerpo Médico del Hospital Arzobispo Loayza lo declaró persona no grata.

Pero ambos ministros, D´Alessio y Mendoza han jugado un rol fundamental en la liberación de Alberto Fujimori. Mientras el titular del Minsa hacía oídos sordos a reformas urgentes en el sector Salud y de igual forma, en que el líder del Minjus, evadía respuestas respecto al Decreto de Urgencia 003 y la consolidación de la cadena de pagos a los 400 proveedores afectados por el Caso Odebrecht; se nombró a Luis Champín Loli, como Director de Redes Integrales de Salud Lima Este y Falconí Gálvez como presidente de la Comisión de Gracias Presidenciales.

Por lo tanto, la ecuación a favor del líder histórico del fujimorismo calzaba de la siguiente forma: Champín Loli, se encargó de nombrar a la Junta Médica que evaluó la salud de Fujimori, incluyendo allí a Juan Postigo, quien fue médico de cabecera del expresidente entre 1997 y el 2012. Por su parte, Falconí se encargó de respaldar el informe de dicha comitiva.

¿Qué hacía Champín Loli, un exmarino y sin experiencia en el sector Salud, al igual que D´Alessio, designando una junta que evaluaría una situación fundamental para Fujimori? El Dr. Elmer Huerta señaló el martes 26 que el informe médico con el que se indulta al expresidente, no tiene fundamento.

“ – En el informe – ponen algo que está, desde el punto de vista científico, en duda: el encarcelamiento podría hacer que su cáncer regrese y esa es una razones por las que dan el indulto humanitario (…) El señor Fujimori tiene una serie de condiciones que lo tiene cualquier anciano en el Perú. Es una decisión enteramente política”, refirió Huerta.
A Alberto Fujimori, lo indulta por las mismas patologías que liberaron a Enrique Crousillat: enfermedad vascular, hipertensión y fibrilación auricular. Salvo, la depresión, es la misma situación médica.

Aunque el presidente Pedro Pablo Kuczynski, dijo durante campaña, que no indultaría a Fujimori, su mentira no es exactamente producto de una negociación antivacancia. La negociación venía desde antes. Kuczynski ahora está quedando solo, dependiendo del fujimorismo. El liberalismo y la izquierda que apostó por él, por preservar la institucionalidad amenazada por Fuerza Popular, mediante denuncias al Ministerio Público, el Tribunal Constitucional y una vacancia antiprocedimiento; ahora le dará la espalda. Sus parlamentarios, que fueron acérrimos defensores de las reformas que en su momento ocasionó le ocasionaron la pérdida del Gabinete al Ejecutivo, lo han dejado solo. Dos ministros hasta hoy dejaron sus carteras (Salvador Del Solar y Carlos Basombrío). Tres funcionarios del Ministerio de Justicia, uno de Servir y el presidente del Instituto Nacional de Radio y Televisión, Hugo Coya, también dejaron sus cargos.

La figura del indulto, más allá del debate por los delitos de lesa humanidad cometidos por el régimen fujimontesinista, genera indignación por la forma del proceso. Ese proceso que Kuczynski previo a Navidad señaló que defendería. En una entrevista a IDL Radio, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de América del Sur, Amerigo Incalcaterra, rememoró que “no olvidemos que el señor Fujimori, cuando estuvo a cargo del Estado, debió actuar dentro del Estado de Derecho para combatir ataques de grupos armados y no hacerlo como en otros países violentando los derechos para ese fin. Puede haber condena para el Estado Peruano por incumplir un tratado internacional”.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, señala que el indulto es posible siempre que el condenado atraviese una enfermedad terminal y las condiciones carcelarias no le permitan mejorarse; caso contrario a Alberto Fujimori. Para febrero, la CIDH se pronunciará sobre el informe de la Junta Médica. ¿Hasta ahí, que hará Kuczynski? ¿A qué juega?

Se viene enero, y aunque la visita del Papa, puede direccionar el ámbito mediático a otro punto, también vendrá la confesión de Jorge Barata, quien tendrá que ratificar si Keiko Fujimori y PPK recibieron financiamiento de Odebrecht para la Campaña del 2011, está la declaración que Kuczynski tendrá que hacer ante el Ministerio Público por First y Wesfield Capital y la indagación del fiscal José Domingo Pérez a la lideresa del fujimorismo por lavado de activos. ¿Podrá confiar el Presidente en Fuerza Popular? El Congreso, más de la mitad de las fuerzas políticas, incluyendo a su antiguo aliado Alianza Para el Progreso, serán una oposición más tajante incluso que el fujimorismo. ¿Se animará a constituir un nuevo Gabinete a sabiendas que un voto de confianza es casi imposible? Kuczynski, también estará distanciado de la prensa que respaldó la institucionalidad.

En la historia del Perú, no hay presidente más solitario que él, pero es el precio de la indecisión o es el precio que el Jefe de Estado desea arriesgar en caso la complicidad de Gerardo Sepúlveda se esfume. Mientras tanto, los hermanos Fujimori, optarán por enviar a su padre a Japón, donde nunca podrá ser extraditado, huyendo de la interpretación de la CIDH y el precedente Crousillat. Tarde o temprano, el fujimorismo de Estado y el económico, se volverían a juntar. Sino pregúntenle a Kuczynski y Kenji.