A medida que aumenta la velocidad media, también aumenta la probabilidad de accidente y la gravedad de sus consecuencias. El aumento en 1km/h de la velocidad media del vehículo se traduce en un aumento del 3% en la incidencia de accidentes que producen traumatismos, y del 4% al 5% en la incidencia de accidentes mortales. Solo 47 países, que representan el 13% de la población mundial, tienen leyes en consonancia con las mejores prácticas sobre la velocidad en zonas urbanas. Esto significa que a nivel nacional debe existir un límite de velocidad máximo en zonas urbanas no superior a 50 km/h, y que se debe permitir a las autoridades locales reducir ese límite cuando sea necesario, a fin de garantizar la aplicación de límites de velocidad locales que sean seguros.

A medida que aumenta la velocidad media, también aumenta la probabilidad de accidente y la gravedad de sus consecuencias. El aumento en 1km/h de la velocidad media del vehículo se traduce en un aumento del 3% en la incidencia de accidentes que producen traumatismos, y del 4% al 5% en la incidencia de accidentes mortales. Solo 47 países, que representan el 13% de la población mundial, tienen leyes en consonancia con las mejores prácticas sobre la velocidad en zonas urbanas. Esto significa que a nivel nacional debe existir un límite de velocidad máximo en zonas urbanas no superior a 50 km/h, y que se debe permitir a las autoridades locales reducir ese límite cuando sea necesario, a fin de garantizar la aplicación de límites de velocidad locales que sean seguros.