Claudio Espinoza, el primer peruano en ser campeón mundial de matemáticas en el 2003, se encuentra internado en el hospital Hipólito Unanue a consecuencia de una tuberculosis.

Lima, Perú.- Claudio Espinoza, un genio de las matemáticas que le regaló al Perú decenas de medallas, hoy se encuentra postrado en una cama del hospital Hipólito Unanue a consecuencia de una tuberculosis.

Su familia está destrozada. ” Jamás pensé que estuviera abandonado y que ya no tenía beca ni nada. Él ahorraba toda su plata y de eso sobrevivía para pagar su cuarto”, contó inconsolable Regina Choquepura, madre de Claudio.

Claudio Espinoza fue el joven que a los 16 años asombró a todo el Perú alcanzando un puntaje histórico de ingreso a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).

Incluso, Alejandro Toledo, el entonces presidente, lo visitó y le regaló una computadora .

La tragedia del matemático comenzó hace cuatro años en Brasil, luego de ganar una beca para estudiar un doctorado en el Instituto Nacional de Matemática Pura y Aplicada.

Tras culminar su carrera de Matemática Pura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, así como una maestría, Claudio Espinoza partió a Brasil a estudiar, pero la beca solo cubría los dos primeros años.

Sus padres, un mototaxista y una empleada del hogar, creyeron que dicha institución le iba a solventar todos los gastos, como se los dijo el propio Claudio, pero no fue así.

Claudio Espinoza, de ahora 30 años, no gastaba el dinero que le entregaban para su alimentación a fin de ahorrar y continuar con su estadía y cumplir sus sueños. Desafortunadamente esto perjudicó su salud y hoy sufre de tuberculosis miliar.

Irreconocible. Tras llegar al Perú, el pasado 11 de febrero, Claudio fue internado en el hospital Hipólito Unanue, donde se confirmó el diagnóstico.

Según 90 segundos, Claudio reaccionó favorablemente al tratamiento de la tuberculosis en las últimas horas, pero aún se debe esperar a conocer las secuelas de la enfermedad.

Fuente: Trome