En el año 1996, un año después de conocer que vivía con el VIH, Giovanna Torres se convirtió en la primera mujer peruana contacto clave de la Comunidad Internacional de Mujeres que viven con el VIH.  En 1998, Giovanna, fue la  gestora en formar la Red Peruana de Mujeres con VIH y dar inicio a una batalla política por el acceso a los medicamentos en el país.

Escribe: Marlon Castillo Castro / Conexión Vida 

Lima, Perú.- Llevo en uno de los cajones de mi escritorio su foto de recuerdo, que me inspira a seguir con sus sueños. Llena de ideas y proyectos, Giovanna Torres Bravo, se despidió de este mundo en agosto del 2009, marcando un hito en el liderazgo femenino del VIH en el país.

Además de ser una líder de talla internacional, formó grupos de talleres  para mujeres y organizó el primer encuentro nacional de mujeres con VIH que luego dio pie a la Red Peruana de Mujeres que viven con el VIH.  Encabezó la primera marcha a favor del acceso a medicamentos para el VIH en el año 1998 y ha sido quién me impulsó a tener un propio medio de comunicación para tratar temas de VIH como lo es ahora Conexión Vida, ya que vio en la comunicación e información, una fuente poderosa de prevención del VIH que la hizo locutora del programa radial “Voces Positivas”, primer programa de prevención del VIH realizado en el Perú, que tuvo financiamiento de la organización Dignidad, del conocido actor y humorista Ernesto Pimentel.

Hoy, día internacional de la mujer, recordamos a esta gran líder, reproduciendo parte de una entrevista que me concedió, para la revista “En Verso y Prosa” edición octubre de 2016.

¿Cómo empieza este liderazgo?
Al conocer la realidad de nuestra gente, al saber que faltaba información. Al comienzo participé en el GAM (Amistad) de Vía Libre, me enteré de Prosa, así es que fui, a esta institución, me gustó, conocí a muchos líderes que me enseñaron a trabajar y ser activista. Empecé a sensibilizar al personal de salud, dar consejería de pares en los hospitales junto a mis amigas, Elizabet, María Teresa y Cecilia. Creo que antes era más fácil el trabajo en VIH/Sida, a pesar que era más sobrecargado.

En el tiempo que estuviste trabajando se formaron grupos de mujeres. Además viajas al extranjero y fuiste el primer contacto clave peruano de ICW.

Sí, Sólo para ellas, es un grupo de mujeres que nace en Prosa, y luego la Red Peruana de Mujeres (RPM+) que se consolidó en el “Primer Encuentro Nacional de Mujeres con VIH” que tuvo como coordinadora Miriam Stucchi.
Con la experiencia de trabajo, pude acceder a una beca y viajar a Vancouver Canadá en el 96, donde se realizaba una conferencia científica y fue luego que me llamaron para ser contacto clave de la Comunidad Internacional de Mujeres VIH Positivas (Siglas en ingles ICW).

“Siento que aún falta mucho por hacer, se necesitan nuevos líderes y aún se mantienen problemas con la misión que deben cumplir algunas instituciones”

Me imagino que fue uno de los grandes pesos que distes para ver de otra perspectiva la realidad de esta condición de salud
En realidad, me hizo conocer otras realidades que viven las mujeres a nivel mundial y latinoamericano.

¿Pudiste comparar en ese tiempo la realidad de nuestro país con otros de la misma región?
Mira, Brasil y Argentina, fueron los países más desarrollados en materia de organización y conocimientos sobre el virus. Nosotros recién empezábamos en la lucha y ellos ya estaban más avanzados en el tema. Por eso puse la idea de hacer el programa radial “Voces Positivas” que en ese tiempo el ministerio (de Salud) no daba tratamientos, sólo nos quedaba informarnos a través de los medios de comunicación.

¿Cómo ves el trabajo de las organizaciones, ahora que te has alejado del activismo?

En realidad, siento que aún falta mucho por hacer, se necesitan nuevos líderes y aún se mantienen problemas con la misión que deben cumplir algunas instituciones, por ejemplo en lo social, aunque no debemos olvidar que tuve el grado de dirigir la primera marcha en el ámbito nacional por el acceso a medicamentos que tuvo mucha cobertura en los medios, con el eslogan “los medicamentos son un derecho, no un privilegio”, pues en ese tiempo era un lujo tomar los retro (antirretrovirales).

¿Volverías al activismo, ahora que has iniciado una nueva etapa en tu vida?

Quizás más adelante, no descarto esa posibilidad.