Denuncian que fue operada sin que exista justificación médica y que dueños de clínica pidieron a familiares afiliarla al SIS para evitar cubrir gastos en el hospital Casimiro Ulloa.

Escribe: Marlon Castillo Castro / Conexión Vida

Lima, Perú.– Se atrevieron a denunciar y ahora son los acusados. En un lío legal se han visto involucrados los hermanos Bertha y Juan Ollero Aliano, quienes tras denunciar ante el Ministerio Público a la Clínica La Luz, por cometer una presunta negligencia médica contra su madre que resultó cuadrapléjica después de ser operada, ahora son amenazados por los directivos de la referida empresa médica, bajo el delito de acoso y hostigamiento.

Representante de  clínica niega alguna negligencia médica y dicen tener pruebas de supuestas amenazas de Juan Ollero contra el Gerente Manuel Novoa.

Precisamente, hoy a las 11 de la mañana, Juan José Olleros, deberá acudir a una citación, que en menos de 24 horas notificó la Subprefectura Distrital de Lima, dado que el Gerente General Manuel Óscar Novoa Gómez lo denunció, un día después que contara su caso en nuestra radio y pusiera en evidencia una serie de anomalías en la atención de doña Filiberta Aliano Palpa, de 64 años.

Citación a Juan Ollero por presunta amenaza contra gerente de Clínica La Luz, un día después de declarar para Conexión Vida y hacer público el caso.

“Los directivos de la empresa, ya habían mostrado su intención de amedrentarnos, para no continuar con nuestra denuncia ya que nos enviaron una carta notarial el 22 de febrero, indicando que nos denunciarían por acoso, debido a que mi hermana fue a pedir el reembolso del pago de las compras de medicamentos para mantener con vida a mi madre. Pedíamos que nos devuelvan el dinero prestado para comprar las medicinas y para ellos eso era acoso y hostigar”, narró Juan Ollero.

Intervención quirúrgica
La modesta vida de la familia de doña Filiberta, cambió el 26 de agosto del año pasado, cuando la llevaron a la clínica La Luz, por un dolor abdominal.

Así se encuentra la señora Filiberta en el hospital Casimiro Ulloa

Tras diversos exámenes, los médicos expertos en gastroenterología indicaron que era necesario operar por un problema en la vesícula y se le realizaron los exámenes preoperatorios.

Según se lee en la denuncia interpuesta ante la Superintendencia Nacional de Salud, la paciente ingresó a las 6: 20 de la tarde a la sala de operaciones y 50 minutos después el médico Juan Carassa Lindo les informó que todo resultó bien en la operación, pero que hubo una complicación por una cirrosis que ha sido controlada, por lo que doña Filiberta debía guardar reposo.

Sin embargo dos horas después la clínica se convirtió en un caos, con el ingreso y salida de personal de salud, que alertaba algo malo ocurría. “El jefe de los anestesiólogos Eusebio Palomino Zacarías, se sinceró con nosotros y nos dijo que la operación había salido mal y que mi mamá debía ser trasladada al hospital Casimiro Ulloa, porque necesitaba un ventilador en UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) y ahí en la clínica no había” dijo Ollero

Filiberta hizo cuadros de convulsiones severos que la han inmovilizado de por vida y ahora sobrevive con un ventilador mecánico en el hospital de emergencias.
No puede hablar ni movilizarse, apenas puede mirar, pero ya ha sido dada de alta, pese a que presenta 9 problemas de salud con inanición de sus miembros superiores e inferiores y anemia.

Además tuvo una  complicación de salud por una infección intra-hospitalaria en el Casimiro Ulloa.

Ver Video grabado por los familiares apenas se conoció del caso

Para los familiares, la situación de salud que hoy atraviesa Filiberta, se debe a una negligencia médica. Argumentan su hipótesis en las consultas realizadas a otros profesionales y les han manifestado que su madre no debió ser operada y se les indujo a la operación para obtener recursos. Además presentaba 170 de glucosa, elemento no evaluado que habría permitido tratar el caso antes de iniciar una intervención quirúrgica.

¿La afiliaron al SIS para evitar gastos?
Pese a la situación, según Ollero Aliano, los encargados de la Clínica La Luz, prometieron hacerse cargo de los gastos de su madre, pero al ver la complejidad del caso, lo indujeron a afiliarla al Seguro Integral de Salud (SIS) y evitar pagar los gastos de hospitalización que requería la usuaria en el Casimiro Ulloa.

La afiliación se hizo al tercer día de la operación como consta en el registro del SIS.
“Da la impresión que todo estaba coordinado, porque me dijeron (el gerente de la clínica) que vaya  a ventanilla y afilie al SIS a mi mamá. En menos de 12 horas mi mamá ya tenía SIS, cuando sé que deben ir a la casa para verificar”, expresó sorprendido Ollero.

Afiliación al SIS se habría dado de manera irregular

No obstante, tener SIS no les cubre la totalidad de los gastos. Los hermanos Ollero deben tener  entre 80 y 100 soles diarios para comprar pañales, toallas húmedas y demás artículos de aseo para su madre. La Clínica en cambio devuelve con varios días de retraso las facturas y boletas de medicamentos que se requieren y los hermanos deben redactar cartas y hacer trámites para que se les reintegre lo gastado.

Burocracia en Susalud
Para iniciar el proceso de investigación de la presunta negligencia médica, debieron pasar varios meses, ante el insólito pedido de la Superintendencia Nacional de Salud – Susalud- en el que solicitaban que de manera presencial su hermano acuda a una notaría y firme una carta poder.

“Somos varios hermanos y uno de ellos vive en Argentina, por esa razón no podíamos iniciar la denuncia porque debía viajar hasta Lima para hacer la carta poder. Mi hermano, Pedro Luis, llego de Argentina el 14 de noviembre para firmar un poder que nos pedía Susalud para formalizar la queja”, señaló el denunciante, quien reprochó la burocracia que tiene esta entidad en la defensa de los derechos de las personas que han sufrido negligencia médica. Susalud, aún no se pronuncia sobre el caso, aunque ya ha pasado 4 meses.

Representante de clínica niega negligencia
Luego de varias llamadas a representantes de la clínica para conocer su versión del caso, el Gerente de Marketing e Imagen, Luis Vargas  nos devolvió la llamada para negar la existencia de algún caso de negligencia médica con Filiberta Aliano.

“No hay ninguna negligencia, ni presunta, todo está judicializado. No hay nada, no se puede prejuzgar nada”, dijo escuetamente Vargas quién pidió hablar con los abogados de la clínica sobre el caso.

Fachada de clínica en Lince, Lima

Además señaló desconocer sobre la incorporación de Filiberta al SIS, pero en cambio confirmó que los representantes de la clínica han denunciado al señor Ollero por acoso y maltrato, asegurando tener pruebas y evidencias de la acusación, que serán presentadas a las autoridades.

Escucha el audio de la entrevista telefónica 

Pese a que el caso recién sale a la luz en un medio de comunicación, la clínica había enviado una carta de acuerdo a los hijos de Filiberta, ofertando entregar dinero a cambio de la salud de su madre, bajo la condición de no iniciar procesos penales, legales u hacerse cargo ante una repentina muerte de la anciana.

Los hermanos Ollero, también guardan una serie de audios con médicos y  el Gerente General de la clínica, donde Manuel Novoa ofrece firmar un acuerdo, tal como lo indica la carta enviada días después. Además existen conversaciones donde la clínica se desentendería de cubrir los gastos médicos.

Conexión Vida trató de comunicarse con Novoa, pero en una oportunidad no contestó su teléfono y se le dejó un mensaje explicando de la entrevista. En un segundo intento respondió y dio la impresión que había distorsión en la comunicación, por lo que se cortó la llamada.

Cabe indicar que en abril de 2016, una joven de 24 años falleció en la clínica, tras someterse a una liposucción. En aquel entonces, el novio de la joven manifestó que el gerente de la clínica le ofreció dinero a cambio de ocultar el caso y no comunicar a la prensa.

Entrevista completa en el programa Salud y Política del 1 de marzo 2018