Titular del Ministerio de Salud indicó que trabaja contra la corrupción detectada en el Seguro Integral de Salud 

Escribe: Marlon Castillo Castro / Conexión Vida 

Lima, Perú.- Gravar con el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) a refrescos y otras bebidas con mucha azúcar como medida para financiar servicios de salud y a la vez mejorar la alimentación  para combatir a la obesidad o diábetes se ha vuelto en una de las medidas que varios países están adoptando. En el Perú este tema recién se está debatiendo y el Ministerio de Salud ya sentó posición.

“El impuesto selectivo a las bebidas azucaradas puede revertir en un mayor y mejor presupuesto para el sector salud. En eso se basa y eso en otras partes del mundo se trabaja”,  expresó la ministra de Salud Silvia Pessah, en la entrevista que concedió al programa “Agenda Política” de Canal N.

La titular del sector se mostró a favor de la medida que el presidente del Consejo de Ministros, César Villanueva,  planteó para  subir o aplicar el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) a las bebidas azucaradas y al tabaco como una política tributaria de este gobierno.

Foto: Minsa

Añadió que su sector (Minsa) también apuesta por el etiquetado octogonal en lugar de la Ley de información en los alimentos industrializados, tipo semáforo que aprobó el Congreso de la República y el Ejecutivo observó.

Anteriormente, el ex ministro de Economía y Finanzas, Alonso Segura, sostuvo que la intención del Gobierno de gravar  de ISC a las bebidas azucaradas  debido en día en el mundo muchos países lo hacen y es correcto porque está comprobado que tomar estas bebidas sí generan problemas de salud en el mediano plazo. Esta medida es un tema de salud pública”, señaló a la Agencia Andina.

Sociedad Nacional de Industrias en contra

Por su parte, el director y vocero de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), señaló que ejecutar  el ISC  sería un retroceso en la lucha contra la informalidad y el contrabando; ya que al encarecerse los productos formales, el comercio ilegal tomará ventaja con precios más bajos.

“Si el ISC no es bien diseñado puede generar mayores problemas de los que se busca evitar e incrementar otro tipo de ‘externalidades negativas’, tales como la producción informal y el consumo de productos de dudosa procedencia, poniendo en riesgo la integridad de las personas”, explicó.