Podría ser un riesgo para la salud, advierte Instituto Nacional de Salud

Escribe: Rodrigo Siancas / Conexión Vida

Lima, Perú.- Ya pasaron los días en los que la compañía que una persona podía tener en el baño era una buena revista o un periódico, estos articularlos ahora han sido remplazados por nuestros teléfonos móviles, lo cual podría ser un peligro para nuestra salud.

María Luz Zamudio, Bióloga del Centro Nacional de Salud Pública (CNSP) del Instituto Nacional de Salud (INS), asegura que existe un riesgo de que los virus y bacterias de los servicios higiénicos se adhieran a las pantallas de los celulares y así la persona contraiga alguno de estos agentes patógenos.

9 de cada 10 teléfonos tienen un microbio potencialmente propagador de alguna enfermedad 

Entre las enfermedades que se pueden contrar están las infecciones respiratorias, diarrea, gastroenteritis, faringitis, dermatitisinfecciones urinarias, conjuntivitis, neumonías y amigdalitis.

“En los servicios higiénicos hay una biodiversidad de microorganismos; se han identificado más de 70,000 tipos. Un 45% de las bacterias son de origen fecal y un 45% están asociadas a la flora de la piel”, explicó la experta del INS del Ministerio de Salud.

No solo las pantallas de los móviles pueden ser espacios donde las bacterias y los virus puedan esparcirse, sino también en la tapa del inodoro, dispensadores, espejos, techo, interruptores de luz, cepillo de dientes, toallas, perillas y mangos de las puertas.

Zamudio apunta que la forma más eficaz de prevenir las enfermedades es el lavado de manos varias veces al día y la limpieza de los baños. Además, con un paño o tela suave de microfibra y agua y alcohol isopropílico se debe limpiar la pantalla del celular.


Que hacer para evitar propagar los gérmenes: 

“Si el baño es la raíz del problema, la mejor solución es mantener el teléfono en la cartera y lejos del inodoro”, explicó un especialista. Si se está en un baño del que se sabe que hay buena limpieza entonces la preocupación no es tanta, pero, de todas formas, cada vez que se descarga el agua, se produce una propagación de los gérmenes en un radio de dos metros en todas las direcciones.

Sin embargo, para quienes es inevitable llevar el smartphone al toilette, la mejor manera de evitar un problema estomacal es higienizar el teléfono con la misma rigurosidad que las manos mediante paños desinfectantes o un paño embebido con una solución diluida con alcohol (se hace más fácilmente con un protector de pantalla plástico que recubra el vidrio). Finalmente, para los obsesivos y misofóbicos, se venden por 50 dólares un esterilizador con luz ultra-violeta para teléfonos, que no sólo quita los gérmenes en la parte superficial, sino en todos los recovecos.