Más de 96 mil casos de violencia atendió el Ministerio de Salud durante el 2017. La justicia peruana no actúa correctamente y en la mayoría de casos el agresor no es sancionado. Corrupción en los operadores de justicia incrementa la violencia contra la mujer.

Escribe: Rodrigo Siancas / Conexión Vida

Lima, Perú.- Este sábado 11 de agosto, miles de mujeres y hombres, marcharán contra la violencia hacia la mujer y por los actos de corrupción que impiden la sanción de los agresores en el sistema de justicia del Perú.

La movilización convocada por el colectivo “Ni Una Menos”, inicia su recorrido a las 2 de la tarde  desde el Parque Washington del Centro de Lima hasta el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) en San Isidro y de allí a la sede del Poder Judicial.

Las mujeres afectadas exigen la revisión inmediata de todas las sentencias en materia de delitos de violencia contra las mujeres, en particular las emitidas por la Sala que presidía el juez supremo César Hinostroza Pariachi, así como la destitución inmediata del Fiscal de la Nación Pedro Chávarry “por incapacidad ética y la sanción penal que corresponda”, señala un comunicado.

Atención en salud a mujeres violentadas

En tanto, la viceministra de Salud Pública, María del Carmen Calle informó que durante el 2017  se atendieron un total de 96.107 casos de violencia en los centros de salud del Ministerio de Salud (Minsa) en todo el país.

La viceministra precisó durante su participación como panelista en la Tercera Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, que de esta cifra 33.665 corresponde a niños, 25.829 a adultos, 16.098 a adolescentes, 15,552 a jóvenes y 4.963 a adultos mayores.

“La violencia de género es transversal, ocurre en todos los estratos, en todas las ciudades, en todos los países. La más frecuente es la psicológica. Una de cada tres mujeres es violentada en nuestro país y cuando hablamos de aquellas que están unidas son 10 de cada 100 que en algún momento van a ser víctimas de violencia por su pareja”, indicó.

Recalco que el Minsa brinda apoyo psicológico y otros servicios a las mujeres víctimas de violencia sexual para establecer condiciones pre existentes de embarazo (VIH, sífilis, hepatitis B y C y gonorrea), vacunación diftotetánica, toma de muestras para identificar al agresor, orientación legal y asistencia social.

Para terminar agrego que el sector Salud ha implementado políticas para la prevención y atención de la violencia, además del fortalecimiento de los Centros de Salud Mental Comunitarios a nivel nacional.

“La violencia contra la mujer es un problema de derechos humanos y salud pública. En el Perú estamos pasando por un momento especial, tenemos la decisión política del más alto nivel, estamos trabajando con la sociedad civil de manera intersectorial”, destacó.

Fuente: Con información del diario El Comercio