Entre el terremoto en Venezuela y el pasaporte obligatorio, los venezolanos no tienen descanso 

Escribe: Rodrigo Siancas  / Conexión Vida

Terremoto en Venezuela

El terremoto de 7,3 grados sacudió el pasado martes por la tarde a Venezuela, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos, tuvo una profundidad de 123.2 kilómetros y el epicentro se ubicó 20 kilómetros al nornoreste de Yaguaraparo, en el estado de Sucre, donde en 1997 ocurrió un sismo de siete grados que dejó unos 73 muertos.

El terremoto sintió con mayor fuerza en el norte del país, en varios puntos de Caracas y los estados Miranda, Carabobo, Aragua, Zulia, Anzoátegui, Sucre y la isla de Margarita. Decenas de personas debieron de abandonar sus residencias y oficinas. Muchos permanecían en la calle mientras las autoridades les permitían reingresar.

En la capital, el terremoto provocó que la Torre de David sufriera una inclinación de 25 grados en los últimos cinco pisos, indicó a través de Twitter el ministro de Relaciones Interiores, mayor general Néstor Reverol. Las autoridades desalojaron temporalmente algunas de las viviendas cercanas al rascacielos de manera preventiva.

Pasaporte obligatorio

El Perú solicitará a los ciudadanos venezolanos contar con pasaporte como requisito para ingresar al país, informó el superintendente de Migraciones, Eduardo Sevilla, y el ministro del Interior, Mauro Medina.

El pedido de este documento a los venezolanos que deseen ingresar al país regirá desde las 00:00 horas del sábado 25 de agosto. Ayer, el gobierno de Ecuador informó que exigirán este documento a los venezolanos a partir de este sábado 18.

Antes de esta medida, los ciudadanos venezolanos solo debían presentar su cédula de identidad para ingresar al Perú. Hace dos semanas, el ministro Medina indicó que el 80% de venezolanos realiza su control migratorio con pasaporte; mientras que el 20% lo hace con su cédula de identidad, que carece de medidas de seguridad para garantizar plenamente la identidad de las personas.

El ministro declaró que no es una medida xenofóbica, sino que se da por cuestiones de seguridad. “Lo que queremos es verificar su identidad para poder tener el registro de todos los extranjeros y nacionales que ingresan al país”. “Nuestra política migratoria de apertura está en sintonía con nuestra inserción internacional y se condice con el respeto a los derechos humanos. Debe estar articulada con un enfoque de seguridad que garantice una inmigración ordenada y segura”, puntualizó.

Paulina Facchín conocida activista venezolana declaró que “Conseguir un pasaporte en Venezuela se ha convertido en algo prácticamente imposible” pero rescato que según las estadísticas de la superintendencia nacional de migraciones el 80% de sus compatriotas que han ingresado al país lo han hecho con su pasaporte. Explicó que tendrán dificultad para la obtención de ese documento en Venezuela  y además que los costos son impagables ya que superan los $1000 dólares.

Muchos de los venezolanos que vienen al Perú lo hacen para salvar sus vidas, puesto que se encuentran en el linde de la vida y la muerte al no poder adquirir los medicamentos que necesitan para sus respectivos tratamientos, tengan la condición que tengan, la salud es un derecho universal que todos merecemos, y no se debe permitir a una persona tenga la nacionalidad que tenga que muera por falta de medicamentos.