36 meses de prisión contra Keiko Fujimori, hija del expresidente peruano que destruyó la democracia en el Perú y que ahora mismo su libertad sigue en la cuerda floja

 

Escribe: Alonso Gonzáles Del Alcázar /ConexionVida

 

 

La prisión preventiva dictada contra keiko Fujimori es un avance en el camino hacia la justicia en el Perú, es una batalla ganada en la lucha contra quienes usan el poder político para beneficiarse y fortalecer la corrupción y la delincuencia en nuestro país.

Fuerza Popular y su lideresa keiko Fujimori, ha quedado claro tienen mucho que responder ante la justicia, hemos podido observar en las últimas semanas como utilizan el poder político y su mayoría parlamentaria para obstaculizar la labor del ministerio público y el poder judicial. Es justamente esa capacidad de obstaculización del debido proceso la fundamentación principal del juez Concepción Carhuancho para dictar la prisión preventiva de 36 meses contra Keiko Fujimori, decisión que resulta imprescindible si consideramos importante evitar que Fuerza Popular utilice su mayoría parlamentaria para seguir evadiendo la acción de la justicia.

Es cierto que la perdida de la libertad no debe ser la regla en una persona investigada sin embargo los elementos de convicción en este caso se ajustan para esta determinación; de la celeridad y la consistencia en las siguientes acciones del ministerio Público y el poder Judicial va a depender que este proceso se dilate y se pase pronto a la etapa de juzgamiento y emisión de una sentencia justa, este será el mejor argumento contra quienes buscan presentar este caso como una supuesta persecución política.

Sin embargo, no debemos olvidar que son varios los líderes políticos que en los últimos años han utilizado el poder para su beneficio personal y al igual que Keiko Fujimori tienen mucho que responder ante la justicia por sus acciones corruptas y el daño que han ocasionado a todo el pueblo peruano.

Desde radio conexión vida saludamos la labor de los jueces y fiscales justos y honestos que nos dan la esperanza de cambio las principales instituciones que dirigen nuestro país y por ende fortalece la debilitada democracia que existe en el Perú.